Filosofía
Los principios que guían cómo construimos. No son solo palabras en una página: así es como tomamos decisiones cada día.
Principios fundamentales
Simplicidad por encima de la complejidad
Las mejores herramientas son aquellas en las que no tienes que pensar. Nos obsesiona eliminar la complejidad, no añadir funcionalidades. Cada línea de código, cada endpoint de la API, cada elemento de la interfaz se cuestiona.
Experiencia del desarrollador ante todo
Cada decisión comienza con '¿cómo ayuda esto a los desarrolladores?'. Una gran DX no es una característica: es la base. Construimos para desarrolladores porque somos desarrolladores.
La fiabilidad no es negociable
Email es infraestructura crítica. Tratamos cada email como si importara, porque así es. Tu restablecimiento de contraseña, tu factura, tu email de bienvenida: todos tienen que llegar.
Transparencia siempre
Sin cargos ocultos, sin límites sorpresa, sin cajas negras. Somos transparentes con todo: precios, limitaciones y cómo funcionan las cosas por dentro.
La velocidad importa
APIs rápidas, soporte rápido, iteración rápida. Respetamos tu tiempo. Nuestra API responde en milisegundos, nuestro soporte responde en minutos y lanzamos mejoras cada semana.
Cómo construimos
- Equipo pequeño, gran impacto
- Lanza rápido, itera más rápido
- Usamos nuestros propios productos para todo
- Escuchar a los usuarios obsesivamente
- Medir lo que importa
- Cuestionar todo
Lo que no hacemos
- No añadimos funcionalidades por el simple hecho de hacerlo
- No nos escondemos detrás de la complejidad
- No hacemos promesas que no podamos cumplir
- No ignoramos los comentarios
- No comprometemos la fiabilidad
- No olvidamos por qué empezamos
"Email debería ser simple. Lo estamos haciendo así."
— El equipo de emailr
Por qué importa
La infraestructura de email ha sido innecesariamente compleja durante demasiado tiempo. Los desarrolladores han tenido que lidiar con APIs confusas, precios impredecibles y entregas poco fiables. Empezamos emailr porque creíamos que podía ser mejor.
Estos principios no son aspiracionales: son operativos. Cuando decidimos si añadir una funcionalidad, nos preguntamos si hace las cosas más simples. Cuando diseñamos una API, nos preguntamos si a un desarrollador le gustaría usarla. Cuando fijamos precios, nos preguntamos si son transparentes y justos.
Escribimos esto no porque necesitemos recordárnoslo, sino porque queremos que nos pidas cuentas. Si alguna vez nos desviamos de estos principios, háznoslo saber.
Mira nuestra filosofía en acción
Prueba emailr y experimenta cómo se siente una infraestructura de email centrada en desarrolladores.